“Ser maquera me exaspera”, por Alice Robertson
Publicado el día 8 Marzo, 2005
Clasificado en En la red, Opinion|
Breve pequeño tratado acerca de la relación entre el Mac y las mujeres
Como se puede intuir, yo de maquera poco, pero por razones que no viene a cuento explicar conozco el mundillo de una manera no ya profunda sino abismal. Estoy empapada de maquer@s durante la mayor parte de mi vida, la cual y por la misma razón se acorta a pasos agigantados.
La arroba que hace referencia al sexo está, al menos en este caso, justificada. Hasta ahora me he dedicado casi exclusivamente a teclear en voz alta hablando de maqueros así, en genérico, pero ¿qué hay de las maqueras? o mejor dicho: ¿existen maqueras?
Pocas, para qué engañarnos; fanáticas del Mac, poquitas. Hay, eso sí, multitud de usuarias de Mac. El hecho de que aún hoy –sorprendentemente– sea la computadora mayormente utilizada para cuestiones creativas y siendo las chicas quienes, no nos engañemos, mayor sensibilidad innata tenemos al respecto significa que por regla general supongamos una competencia temible en cualquier ronda de audiencias con encargados de personal insensibles.
En el cerebro de un maquero, y siempre generalizando, la relación entre el Macintosh y una mujer es algo parecido a esto:
No les culpemos por ello. La misma asociación de ideas encontrarás entre cualquier hombre y enfermeras, camareras o palistas, que también existen. Todas las mañanas saludo a una. Sin embargo la relación entre una mujer y su Mac, a mi modo de ver, es muy diferente a la del sexo contrario.
La primera usuaria de Macs de la que me gustaría hablar es de la profesional. La que soporta la máquina durante horas para ganar un sueldo. Ésta es la menos maquera de todas. En el momento en que selecciona Apagar Equipo, el Mac es para ella lo mismo que la hormigonera para un albañil. ¿Conoces algún albañil que coleccione hormigoneras? ¿y a alguno que se instale en casa una linea ADSL para conocer y discutir con sus colegas las novedades en lo relativo al hormigón? Muchos maqueros lo hacen, las maqueras, no.
La maquera aficionada es lo más parecido a nuestros maqueros favoritos, pero con grandes diferencias. Ella que no usa el mac en el trabajo pero que tiene un Imac en casa lo utiliza fundamentalmente para navegar, retocar sus fotitos y esas cosas. Le encanta su Mac pero, en el hipotético y extrañísimo caso de que visite los foros maqueros, lo hará siempre en los generalistas, en los que se habla de todo. Encontrar una maquera en un foro técnico es más raro que ver a un ministro entre obreros en periodo no electoral. A la maquera lo que hay dentro de su Mac le resbala. Se preocupa de la tecnología únicamente cuando compra un disco duro nuevo, o quiere ampliar la RAM para lo cual preguntará a sus conocidos maqueros que saben de todo porque todo lo han comprado.
La novia del maquero también resulta interesante. Es maquera hereditaria. El aparato se lo regaló su novio o se lo consiguió éste a bajo precio, y lo utiliza fundamentalmente para enviarse mensajitos de amor en el caso de que no vivan juntos y poco más. Se ven poco porque el novio siempre tiene que hacer cosas importantísimas en su Mac que a los tres años de relación ella todavía se pregunta cuáles son. Todavía no se explica cómo soportando a diario la murga de lo fácil que es hacer cosas con las IAplications su novio no haya hecho más que un álbum chapucero de aquellas vacaciones en las que logró arrastrarlo a la playa sin su portátil. A ella en realidad el Mac le sobra, pero se lo regaló su chico con tanta alegría que le dio pena decirle que no. Además, es tan bonito que hace juego con la alfombra y no desentona.
La esposa del maquero. La más sufridora. Si ha ascendido de novia a esposa, asume que el chico tiene sus rarezas y se las perdona. Sigue viéndole poco pero al menos ahora sabe que está en la habitación de al lado. Le mantiene la afición porque, aunque algo cara, sabe que es mejor eso que el que se lo gaste en vinos o quién sabe si algo peor. La esposa del maquero lo tiene siempre en casa a la hora y los fines de semana enteros. De puertas a fuera es un marido ejemplar, en la intimidad hace el mismo servicio que un armario zapatero. Aún así, en ocasiones, la mujer alienta su afición con regalitos como el que hizo Kimberly Chapman a su marido el día de su cumpleaños:
Somos así, qué vamos a hacerle. Es el amor.
Texto publicado por Alice Robertson en ::Cream Soda::. No dejeis de ver el resto de las imagenes que acompañan este artículo y de visitar esa bitácora. Os gustará! ;o)
Nota.- El blog Cream Soda ya no está en la red. Una lástima. [actualizado el 1/02/2008]
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Comentarios
7 respuestas a ““Ser maquera me exaspera”, por Alice Robertson”
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Me parece un artículo (o comentario) de lo más sexista. A grandes rasgos viene a acusar al sexo masculino de ser unos descerebrados que sólo piensan en fútbol, sexo y coches (y en el caso de los maqueros sólo en sus Macs)
Deplorable que en el siglo XXI haya mujeres con ésta mentalidad tan retrógrada. Si hiciéramos similitudes generalistas hacia las mujeres diríamos que éstas sólo piensan en joyas, perfumes y ropas.
Lamentable,
saludos
Pus sí, me temo que algo de eso hay. Aunque supongo que en el caso de usuarias, novias, esposas de pceros el tema deber de ser parecido. Bueno formateando y reseteando de vez en cuando.
Donde pone “Pus sí” quería decir “Pues sí”.
Totalmente de acuerdo con Javier.
La persona más machista de este mundo es una mujer. Simplemente diré que la naturaleza es muy sabia y muy vieja. Y la función de tener en una especie sexos diferentes, es eso mismo: mejorar la especie.
Cuando ellas y nosotros nos damos cuenta de que somos diferentes (no mejores ni peores) y lo asumimos y lo disfrutamos somos mas felices y estamos mas a gusto con nosotros mismos.
Hay gente (hombres y mujeres) que con 80 años sigue pensando que el hombre solo piensa en llevar a cabo relaciones sexuales… Y si, es genial, pero la vida engloba eso y mucho más…
Cuando alguien dice todos los hombres son iguales o todas las mujeres son iguales ya dice más que suficiente de si mismo: pobreza mental y falta de perspectiva.
Saludos a todos y a todas…
Pues mira tu, que existen las mujeres maqueras por convicción propia, que sabemos que hay dentro de la maquinita “tan mona”, que andamos por foros técnicos, incluso para ayudar a los demás en vez de para hacer preguntas.
Soporto casi a diario el machismo en el mundo de la informática (es mi profesión) y encontrarme con esto ha sido la guinda.
Por cierto, que uso el mac por afición también y se utilizar las iaplicaciones (no te digo)
Que mente mas cerrada por dios!!!
Que artículo tan patético. Será que su autora habló con muchas mujeres y les preguntó como es su “relación” con los ordenadores Mac? O es todo fruto de su cabeza?
Absolutamente desacertado y sexista y por tanto, deplorable.
Espero que realmente no piense lo que ha escrito, porque dejaría a un porcentaje muy importante de maqueras desoladas. Las mismas que se preocupan por su máquina tanto como un maquero, las que quieren a sus mac y no los compran porque “hace juego con la alfombra”. Somos muchas las que visitamos foros y colaboramos activamente en los mismos.
Penoso artículo.