Mujer emprendedora, por Onditz de Leizaola
Publicado el día 29 Marzo, 2005
Clasificado en Opinion|
Hoy empiezo de 0. Después del ritual matutino (desayuno, ducha, vestirse, organizar la casa y despedirme de los niños) me planto en la biblioteca con lo primero que he pillado para ponerme a ello.
Me concedo unos minutos antes de abrir los libros para hacer una reflexión acerca de mi experiencia como mujer emprendedora.
Hace ya 12 años (noviembre 1992) que inicié una aventura empresarial con mi compañero. Han sido años de ilusión, trabajo y momentos duros por sacar adelante un proyecto de empresa que completaba y saciaba nuestra formación personal.
También era un proyecto necesario para trabajar, en un mercado difícil para los estudiantes de letras (Filología e Historia del Arte).
Considero el trabajo realizado muy satisfactorio y enriquecedor, pero muy duro cuando se une al deseo que ya tenía antes de formar una familia y ser madre. Esto sí que ha sido difícil. Y caro. Mi salud se ha resentido, aunque he de reconocer que mi familia y los amigos me han ayudado a seguir en la brecha.
Hoy tengo dos hijos de 7 y 2 años, maravillosos, y un marido, compañero, amigo, colega, trabajador como él solo y sostén de mi vida.
Todo ha sido automático. Nunca me planteé otra cosa. Estudiar y luego trabajar ¿no? Trabajar porque hay que ganar dinero para vivir y porque te realizas como persona. Te haces valer por el sueldo que ganas y el puesto que ocupas.
Atrás quedó sentirse valorada por querer cuidar a la familia. Parece que hoy día eso no vale. Y no vale porque no se paga. Si quieres lo haces, pero gratis. Y sin que nadie te lo agradezca.
Yo no quiero llevar ninguna bandera. Sólo quiero ser feliz. Querer y que me quieran. Hacer las cosas que me gustan. Cultivar el mundo de las cosas bonitas. Tener salud y amigos y no tener problemas, a poder ser.
Pero a veces te caes. Cuando te reincorporas al trabajo dejando atrás un bebé de 6 meses todavía sin destetar. No lo quieres destetar -te han dicho que es lo mejor para ambos- pero ya no te queda dinero para seguir sin trabajar.
Que yo sepa no tienen derecho a ayudas. O por lo menos a mí, no me tocó. Ni en 1997 con Manu, ni en 2002 con Telmo.
Y las dos veces pinché. Mi cuerpo renunció a todo y se hundió en la miseria. Aprendí mucho de mi misma, de mis límites, mis prioridades y mis capacidades, porque resurgí de las cenizas. Las 2 veces. Y ahora ya sé cual es mi escala de valores.
Yo, mi familia, mi carrera, mis amigos y el mundo. Me he vuelto egoista porque he aprendido que sin que reirse y sin cuidarse no se puede vivir. Es imposible cuidar de los otros si no estás bien.
La cosa es definir cuando estás bien. A mí me lo dice mi médico. Y yo misma. Cuando me pongo pendientes nuevos y collares de cuentas para comunicar al mundo que tengo algo que dar. La ilusión por algo. La capacidad de trabajo. El cariño.
Y creo que voy a terminar diciendo sólo que no he terminado, que voy a seguir luchando porque tros y otras, mis hijos por ejemplo, anden su camino sin olvidar el valor de cad uno, chico o chica, en la constitución de un mundo más equitativo, más compartido, más amable, más justo.
Yo no creo que haya que hacer una tabla de access para repartirse las tareas domésticas. A cada uno le gustan cosas diferentes. Pues que elija, como eligió una profesión, aquellas obligaciones más placenteras y que mejor haga.
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2 respuestas a “Mujer emprendedora, por Onditz de Leizaola”
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Onditz txapeldun! Nahiz eta beti lagunok elkarri behar dugun adina zaindu ez, HEMEN GAUDE. Oposiziorako zorte opa nahi dizut, baina batez ere “por ese resurgimiento de las cenizas” nere poza adierazi nahi dut. Zure idatzia irakurtzerakoan emozionatu naiz. MUXU HANDI BAT!
Mujer, Madre, Emprendedora
Sin lugar a dudas, la continuidad de nuestra especie esta en manos de la mujer, quien juega un rol fundamental, no solo por su capacidad fisiológica para ser madre, sino también como formadora y educadora de los hijos, mas aun hoy en día cuando hay una gran cantidad de madres que enfrentan el día a día solas, sin un compañero que apoye y aporte a la familia. Nace así, la jefa de hogar, madre y sostenedora, con una gran carga emocional y tratando de hacer lo mejor para su hijo, el cual se convierte en el eje central de su vida. Hay que salir adelante, hay que asegurar el sustento, la vivienda, educación, salud y cuantas cosas más. Y no hay que olvidar también la realización personal, que hace que la madre en muchas ocasiones, sea también estudiante, buscando progresar en su trabajo y logrando sus objetivos personales.
Sin lugar a dudas, hay diferentes formas de emprender, algunas desarrollando habilidades y competencias que les permitan asegurar un trabajo, muchas veces, mal remunerado, pero, hay que salir adelante. Otras, buscan desarrollar sus propias empresas, muchas veces por la dificultad de obtener un trabajo al tener hijos pequeños, o la dificultad que significa pagarle a alguien que cuide al hijo mientras ella trabaja. Las mujeres, madres y emprendedoras, están, diríamos de moda, solas o acompañadas buscan realizar su visión y alcanzar el éxito, para ella y para su familia.
En el día de la madre, va un saludo para todas las madres, y especialmente para las emprendedoras que día a día construyen un poco del país en el cual soñamos. No olvidemos, que puede que no tengamos hermanos, tíos, hijos, esposas, pero siempre, por el hecho de ser hijos, tenemos una madre.
Las circunstancias me han llevado a tener que estar durante la semana lejos de mi esposa y de mi familia, hemos tenido que acostumbrarnos, el peso a recaído en la Madre de mis Hijos (cuatro), Carla quien se las ha ingeniado para mantener la casa, culminar una carrera universitaria, obtener un trabajo y ahora ultimo cursar una maestría en su especialidad, para ella un saludo especial, por la paciencia y el apoyo que me ha brindado en todo momento y por ser Mujer, Madre y Emprendedora.
Saludos y Exitos
Ing. Bernardso Cruz Alamos
Director
Sede Regional
Universidad Americana