Lectoras de manuales, por Alberto García
Publicado el día 28 Abril, 2006
Clasificado en Opinion, TODAS|
Si eres una ávida lectora, habrás notado de un tiempo a esta parte un cambio -casi imperceptible- en tus hábitos de lectura. En tu rincón de lectura, en tu biblioteca o en tu mesilla de noche no hay novelas, ni libros de divulgación… si te fijas bien, últimamente hay manuales, muchos manuales.
Tienes móvil nuevo y estas leyendo el manual, tienes una cámara digital y viene con manual. La última PDA adquirida es una maravilla, pero su manual una pesadilla. Has cambiado el equipo de música y tienes pendiente la lectura del manual. La nevera que has comprado no deja de mandar señales acústicas y visuales, no recuerdas donde esta el manual y menos su contenido. La agenda del teléfono inalámbrico esta a cero, no por falta de números, simplemente es la segunda vez que la borras por error. Los pasos para eliminar un mensaje no fueron correctos. No tienes disculpa, la lectura del manual fue realizada de manera deficiente, sin prestar atención.
No sonrías, ni te hagas la despistada, los dos sabemos que ese reloj de digital es capaz de dar más que la hora, pero eres una persona pusilánime. La lectura del manual no fue mas allá de “como poner su reloj en hora”, te sobraron las 200 páginas restantes. Conozco tu cobardía, hace tiempo que anhelas una cámara de vídeo. Cuando la cámara deseada salió de su caja, tus ojos se clavaron en el manual de diez centímetros de espesor que la acompañaba, en ese preciso momento el vendedor reconoció su derrota.
Pero no siempre son así las cosas, hay manuales que has leído con placer e interés: “Manual para disfrutar de tu sexo y otros sexos”, “Manual para ganarse el Cielo cada día”, “Manual de autoayuda, reparación y recuperación”. Esos manuales y muchos más han dejado su impronta y sabiduría en tu cerebro, no sé porque ahora tuerces el gesto y llevas tu colección de manuales a la chimenea.
Lo sabía… esa preciosa chimenea encastrada, con cristal de seguridad y recuperador de calor, no se abre así como así. El manual que venía con ella fue quemado en un aquelarre iniciático, hace unos días, junto con otros trastos. Tenemos un problema… de manual.–
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Comentarios
2 respuestas a “Lectoras de manuales, por Alberto García”
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Divertidisimo…sigo pensando que las mujeres solemos leer mas manuales que los chicos…
¿es una simple sensación?
Pues no sé en el resto de casos, en casa cuando llega un trasto nuevo lo primero que dicen todos, es que el manual ni mirarlo. Todo lo más, cuando tras unas horas trasteando no hay manera de encenderlo, se le da un vistazo para encontrar el botón de encendido y arreando.
Cuando mi madre ha entendido el uso del VHS comprado hace casi 20 años, se va a freir gargaras. El nuevo, le costo menos, en un par de años ya lo dominaba. El DVD me parece que ni yo mismo soy capaz de hacerlo funcionar más allá de meter el disco y apretar play. Unas veces empieza al inicio, otras en medio, otras … Pero evidentemente, el manual viene en chino y que lo lean ellos. LA GLOBALIZACION