Entrevista a Irene Paur, profesional del “Coaching personal”, por Izaskun Arana Pozo
Publicado el día 29 Junio, 2007
Clasificado en Entrevista, Psicologia, Salón de opiniones, TODAS|
Todo es posible
En estos días de estrés e inestabilidad las técnicas de relajación y las de orientación psicológica se acomodan entre nuestras actividades cotidianas. El Yoga, la Biodanza, o el Diafreo son técnicas que se ocupan de sanar el cuerpo pero, ¿y la mente? Las limitadas técnicas psiquiátricas y psicológicas no nos pueden ayudar a soliviantar esas pequeñas barreras diarias que constituyen las decisiones difíciles, pequeños errores, o disgustos varios por fracasos o infortunios. En estos días de carretera y manta, el llamado “Coaching personal” (“Entrenamiento personal”) nos proporciona la figura del “coacher” o “entrenador”: personas experimentadas en el mundo de la energía y de la conducta humana.
En Vitoria-Gasteiz, ciudad aparentemente tranquila, encontramos una mujer con solera en este ámbito profesional y una agenda profesional muy apretada. Irene Paur es “Entrenadora” o “Terapeuta Transpersonal” (que es como ella se denomina). Irene combina el “coaching” (técnicas de motivación) con el estudio de la energía individual de cada persona. La falta de plazas en los talleres de “Ayuda personal” que organiza y su falta de tiempo para tomarse un café me hizo aumentar la curiosidad por esta mujer. Su centro Ergos, establecido en plena Avda. Gasteiz de la ciudad, paró su actividad y abrió durante unos minutos su puerta esta semana para recibirme.
Gracias por atenderme Irene, siempre estás tan ocupada…
Irene: Son tiempos de mucho trabajo…
Es en tu trabajo, Irene, donde te defines como una “Terapeuta transpersonal”, la definición es compleja, cuéntame, ¿en qué consiste?
Irene: En ver, localizar, y entender cual es el motivo o causa que puede bloquear a una persona y que le impide alcanzar sus objetivos de vida. Muchas veces, poseemos problemas que desconocemos y que disfrazamos de forma limitante, bien con situaciones que nos resultan castrantes, bien a través de creencias que no son nuestras; que han sido impuestas por la sociedad, por el mundo que nos ha rodeado, o por educadores, y nos impiden ver cual es la potencialidad pura que poseemos dentro de nosotros. A través de esta localización romperíamos relaciones enfermizas, daríamos pie a cambios profundos en la persona: cambios de trabajo, nuevas formas de vida, metas alcanzables… Sueños que se empiezan a transformar en realidad. Pero sobre todo, a lo que más te ayuda es a encontrar tu equilibrio personal, a encontrarte y definirte como persona, a dejar atrás esas creencias y formas de vida que otros han impuesto en ti. Básicamente es un descubrimiento personal en todas las áreas: mental, físico y espiritual. Mi trabajo consiste en ayudarte a descubrir todo esto.
Para realizar este trabajo necesitas una base personal muy fuerte, ¿cuál es tu filosofía de vida?
Irene: Mi filosofía es encontrar la dicha o el equilibrio personal. Y todo se reduce a eso.
Para llegar a ese punto supongo que tuviste que recorrer un largo camino ¿Cómo comenzaste?
Irene: A mí me sorprendió el problema de una amiga. La psicología, como hoy en día se conoce, no era capaz de darle una solución. Entonces, en ese momento (hablamos del año 1995) comencé a investigar y a entablar contacto con personas relacionadas con ese mundo (que se dedican a la localización de bloqueos físicos, mentales y emocionales) y ahí empezó mi investigación profunda sobre lo que es la mente de la persona: sobre los motivos que generan limitaciones llegando a un estado en el que te impiden alcanzar tus sueños. Sobre todo, a mí lo que me motivó muchísimo fue la relación profunda que existe en esta técnica de la “Motivación personal” con el lado espiritual y, que a veces, desconocemos. Ten en cuenta, que el lado espiritual no se denomina con un dogma, una religión, o algo ya establecido. El lado espiritual forma parte del proceso íntegro de la persona. Eso me llevó a entender que tenemos motivaciones profundas que no sólo se alojan en la mente y en el cuerpo físico, sino que también reside en nuestro subconsciente más profundo.
Y para dar con estos límites que te impiden avanzar, ¿qué técnicas empleas? ¿qué actividades realizas?
Irene: Realizo lecturas del aura, para ver el lado migracional de esa persona, talleres de desarrollo personal, cursos de relajación, de meditación, regresiones… En realidad, combino todas las áreas que pueden abarcar al ser humano.
¿Y hacia quiénes están enfocadas esas actividades de auto-conocimiento?
Irene: Hacia cualquier persona que quiera conocerse para mejorar en cualquier aspecto de su vida tanto laboral, como personal, o espiritual.
¿Es necesario estar en una situación concreta? ¿O te puedes animar a realizarlas en cualquier etapa de tu vida?
Irene: La propia curiosidad individual suele llevar a las personas a realizarse una pregunta: ¿cómo puedo superar el día de hoy? Siempre es un buen momento para conocerse a uno mismo.
El coaching está en auge ¿Por qué crees que esto sucede ahora, precisamente? Ya que tú comenzaste a trabajar hace ya 12 años…¿Y por qué recomendarías realizar técnicas de motivación personal?
Irene: La realización de cualquiera de las actividades de coaching, motivación personal o análisis de Programación Neurolingüística (PNL) suele estar motivada por la sed de conocimiento generada partir de la existencia de un problema. La existencia del problema le lleva a la búsqueda del conocimiento más profundo que toda esa realidad en un principio desconoce.
Junto a un formador, se consigue un estado de mejoría, en el cual siempre se quiere compartir con el resto del entorno social. Ahora mismo, en la sociedad, hay unos cánones marcados que impiden el desarrollo libre de la persona: estamos saturados de productos, marcas, cánones de belleza que nos impiden conocernos a nosotros mismos y a aceptarnos como somos. Todas estas cosas, junto a ciertos hábitos de consumo, nos van marcando desde nuestra infancia, creándonos un desajuste personal bastante serio. No sabemos quién somos, qué queremos, que si no hacemos ciertas cosas no nos van a querer o amar… todo eso, te lleva a querer limpiar en cierta manera tu vida, a querer descubrir realmente quién eres, qué piensas, y qué deseas verdaderamente.
El trabajo de un “coacher”, básicamente, te lleva al descubrimiento de tu verdad interior. Te ayuda a desaprender lo aprendido a través de los roles marcados y asumidos en la sociedad y eso es lo más difícil, sin duda. Pero también, la parte más bella de este trabajo.
¿Y cómo se van efectuando los cambios en tu vida?
Irene: Básicamente te ayuda a pensar diferente. Te ayuda a darte cuenta de que, tal vez, no eres tan desgraciada en el momento en el que estás viviendo, a entender cuales son las armas para enfrentarte a ese tipo de situaciones y, en vez de quedarte en un papel de víctima (“pobre de mí, mira lo que me está pasando”) te das cuenta de que tienes un inmenso poder personal, una posibilidad de cara a tu futuro, y en esos momentos, antes a esas situaciones empiezas a reflexionar cual es la lección para aprender y cual es la forma en que puedes enfrentarte a ella y solucionarla. En vez de huir del problema, empiezas a enfrentarte a ellos, y empiezas a crear posibilidades en todas las áreas de tu vida que hasta ahora estaban mermadas.
Parece un proceso en el que la realidad te da una fuerte bofetada…¿Por qué etapas pasas en el análisis?
Irene: En primer lugar, descubres cómo vives, cómo piensas, cómo eres, cómo sientes. Uno se va dando cuenta de que no existen más que los propios límites que ha creado tu mente, y a partir de ahí te vas enfrentando a tus propios miedos. Te irás dando cuenta de que la vida es estupenda para todos aquellos que desean vivirla.
Parece tan fácil y rapido…
Irene: En realidad, ¡no termina nunca! Puedes estar en terapia un tiempo determinado. Habitualmente, no suele conllevar más de seis meses, con dos sesiones al mes, para ese descubrimiento. Pero, tu deseo de conocerte y de conocer el mundo es un proceso que terminará al final de tu vida, porque te llegarán nuevas preguntas, nuevos desafíos. Te llevará a nuevas posibilidades. No concluye jamás.
A nivel personal, ¿cómo ves tu situación en este ámbito profesional?
Irene: ¡Yo me veo estupenda! (risas).
¿Cómo crees que está considerada tu profesión?
Irene: El trabajo del “entrenador” es cada vez más aceptado. Mucha gente, en estos momentos, ya está cansada de las llamadas terapias tradicionales y buscan un punto más. Normalmente la psicología y la psiquiatría se emplean en problemas muy profundos a nivel mental. El “Coaching” se emplea en el conocimiento personal, no es una terapia convencional. Éste te conduce a que, en una situación de la vida en la que no te sientes bien, o tienes una leve depresión, busques un cambio en tus hábitos, en tu conducta, e intentes salir de esa sensación de vacío en la que te encuentras.
¿Y tus proyectos inmediatos son?
Irene: Tengo prevista la publicación de dos libros: “Alma y Aarón” y “Cuentos de las estrellas”. Existe también uno pendiente, “Más allá de la hora”. En ellos aplico teorías de la Motivación personal a diversas historias en las que se ven involucrados personajes mágicos.
Sé que también tienes cursos previstos, y por lo visto ya casi no hay plazas…
Irene: (Risas) Sí, ¡y gracias! En septiembre inicia “Conoce a tu ángel”, en febrero de 2008 “Familia de almas” y a partir de marzo “Lectura del aura”. Todos son cursos los cuales te llevan a conocerte a un nivel más profundo, diferente, no sólo a conocer la mente humana, también a conocer el lado más espiritual de cada uno. Sin duda, ayudan muchísimo a todos aquellos que quieren conocer algo más allá de lo que los dogmas o formas religiosas poseen impuesto en la sociedad.
¿Quiénes pueden existir?
Irene: Cualquier persona. De hecho ya acuden toda clase de hombres y mujeres, de edades diversas, de condiciones, profesiones y creencias.
Y en estos días de estrés e inestabilidad, Irene, ¿qué consejo nos darías?
Irene:
Es una clave a tener clarísima siempre en tu mente y en tu corazón. Entender que nada ni nadie te puede limitar en ningún aspecto más que tú mismo, es el siguiente paso. Y a partir de ahí, al tomar conciencia, empezar a caminar en el sentido en el que tú verdaderamente deseas. Mi consejo es, aprender a descubrir quién eres, es algo que merece la pena siempre. Luego, lo que va implícito en ese descubrimiento es tu propia dicha, tu propio equilibrio, tu propia felicidad, y ahí va quedando eso.
Qué bellas palabras Irene, escuchándote todo parece posible…
Irene: Sólo hay que pararse, asumir la situación, y entender que todo puede cambiar…
Gracias por tu tiempo y tu consejo, Irene.
Irene: Gracias a ti.
Parte del relato “Alma y Aarón”
Capítulo: Cristales
¿Qué son los cristales?
La vida es una especie de túnel, y nuestro trabajo es encontrar la salida, allí donde nace la luz. En el túnel trascurre el tiempo. Cuando te detienes miras y observas a tu alrededor. Ves cientos de cristales, todos ellos de bellos colores y hermosas formas, y con su tintineo te hacen distraerte de tu búsqueda. Y te quedas allí atrapado, creyendo que su brillo es la puerta de salida, pero no.
El autoconvencimiento de que “no puedes lograrlo”
No puedes, no quieres, no sabes, son palabras que se repiten una y otra vez, creando en ti mil barreras difíciles de plantear. No quiero, no puedo, no sé. Palabras que repetimos una y otra vez creando una forma indefinida de acción. Sí quieres, sí puedes, sí sabes. Palabras susurrantes, apenas perceptibles, repetidas un millón de veces. Un millón de millones de veces. Palabras insistentes, continuas, calmantes, amorosas, infinitas. Palabras apenas oídas, comprendidas, palabras apenas escuchadas que luchan por abrirse paso a cada segundo, cada minuto, cada hora, cada día hasta que por fin alcanza su objetivo y reclamas con fuerza: sí quiero, yo sí puedo, yo sí sé. Yo soy tú, nosotros somos, yo soy.
Irene Paur
Cortesía de Izaskun Arana Pozo
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