El dilema moral y la crueldad: Helena y el pescador
Publicado el día 9 Abril, 2008
Clasificado en Arte, Opinion, TODAS, post-it de Amaya|
Echo de menos a ese hombre amable que yo imaginaba. Me gustaba hablar con él, preguntarle cosas serias y cosas tontas, a ver que decía. A ver qué hacía -decía ella-.
En 2001 se dió el caso de una instalación artística expuesta en el Museo de Arte Trapholt en Kolding (a 200 Km. de Copenhague), titulada:
Helena y el pescador.
El artista era un danés, nacido en Chile, Marco Evaristti.
La instalación consistía en una fila de diez licuadoras Moulinex conectadas a la corriente eléctrica. En su interior había peces.
El juego era retar al público y hacerles enfrentarse a un dilema moral: si apretaban el botón… debían “elegir entre la vida y la muerte“.
¿Qué ocurrió?
Hubo quién si pulsó el botón y trituró los peces. No sólo en Dinamarca -donde el Museo que exponía la instalación fue denunciado por crueldad a los animales-; Esta obra fué expuesta en un Museo de Galicia, donde se tuvo que reponer varias veces los peces, hechos papilla, por el público.
La pregunta es ¿Tú, en una sala vacía, sin testigos, hubieras pulsado el botón de la licuadora para ver qué pasaba?¿Crees que no?
Nuestra capacidad de decisión marca la diferencia.
• HELENA. The Goldfish
• Matar dos peces con una licuadora no es un acto de crueldad, según un tribunal danés
Otros artículos que pueden interesarte:
Comentarios
Puedes enviarnos tu comentario o un Ping (trackback) desde tu weblog.
Nota: Los comentarios fuera de tema, con insultos o con repetidas faltas de ortografía, no serán admitidos.
No dejeís tampoco números de teléfono. Recordad que los comentarios sirven para debatir sobre el artículo. Gracias por participar en la conversación.













